Con esto no quiero contar nada a nadie, solo escribir para mi, para decirme lo que una banda influyó en mi vida, que me dio mucha pena la muerte de una persona que ni siquiera conocí. No lloré, como cuando murieron mis padres, como cuando murieron amigos. Pero algo sí se entristeció dentro de mi.
Para quien lo quiera leer:
Corrían mitad los 90s cuando oía hablar de un grupo que se llamaba Extremoduro de no se qué de «Desde que tu no me quieres, yo quiero a lo animales….» y unos «Buitres negro de Monfragüe», la curiosidad me picó tanto que fui a una tienda en Elche «Musical 2000» y le pregunté al hombre mayor, lo recuerdo con mostacho y el pelo a lo Krusty de los Simpson pero canoso, que la regentaba (para mi hombre mayor, igual mas joven que yo ahora, espero que no me lea, jajaja…) y le pregunté por una banda española que se decía llamar Extremoduro, me dijo que en ese momento solo tenia un álbum «Pedrá», me lo llevé sin titubear esperando escuchar la canción de los buitres, cuando en casa lo empecé a escuchar me di cuenta que ni buitres ni nada ¡y solo una pista!, ¡qué decepción!, seguiré sin escuchar tan nombrada canción en casa, me conformaré con escucharla en los bares. Y bueno ya que me he comprado un Cd lo escucharé.
Y…. ¡boooom! Extremoduro empezó ser parte de mi banda sonora. Busqué sus álbumes en el BID, el siguiente en comprar tardo poco en llegar por correspondencia «¿Donde están mis amigos?», así fueron cayendo todos hasta el último que compré «Deltoyá». Tiempos de rebeldía. En el coche no faltaba un cinta de Robe y compañía cantando «estado policial», llegando al amanecer, fumando, y diciendo que el Robe es un poeta. Yendo a los conciertos que había por la zona, recuerdo uno en especial, gratis, en Albatera en el patio de un colegio, ¡que bien lo pasamos!.
1996, la banda anuncio un nuevo álbum «Agila», y un viernes a finales de febrero, nada mas salir del trabajar corrí hasta «Musical 2000» para hacerme con el nuevo trabajo del Robe.
Empecé a escucharlo: «Buscando una luna», «Sucede», «Prometeo»… cada cual me gustaba mas. En el ’97 los pude ver, al fin, despues de lanzar tan maravilloso álbum. Estuvimos en Villarobledo, en el «ViñaRock», lo recuerdo pasado por agua, pero no decepcionaron.
Y cundo mas alto estaba Extremoduro (estoy hablando de mi), lanzó el siguiente de larga duración «Canciones prohibidas», el cual no llegó a engancharme del todo y poco a poco fui dejando de escuchar a la banda.
Años mas tarde, vivía en Alemania y conocía una chica del País Vasco, no recuerdo su nombre, me preguntó si había escuchado el último trabajo de Extremoduro, le contesté, que no, que ya no eran lo que eran, que escuchaba mas a los Platero y tu, etc… «Pues yo soy mas de Extremoduro y este álbum es una pasada» me dijo. «Por escucharlo no pasa nada pensé», y de repente volvía a introducirse en mi banda sonora, «¿Como pude dejar de escuchar a esta banda durante tanto tiempo?.

Pasaron los años, vivía en España de nuevo, y el señor Iniesta anunció nueva música, «La Ley Innata», un álbum con una solo tema dividido en 6 cortes. Me sedujo la idea, ya que le tengo un aprecio especial al «Pedrá». Poco antes de que saliera dicho álbum tuve la oportunidad de verlos en Mutxamiel y tocaron un adelanto, me convenció a la primera.
En ese momento ya con las tecnologías avanzadas, no compré el Cd, si no que me lo descargué de la web. Sin duda el trabajo mas complejo y completo que ha compuesto Robe, no tiene desperdicio de principio a fin, cada tema engancha mas, ¿habrá tocado en techo este hombre?, ¿se puede superar esta obra maestra?. A día de hoy, para mi, sigue siendo su trabajo mas completo, no le sobra ni un solo segundo.
Tardó tres años en regalarnos «Material defectuoso»
y dos mas para el «Para todos los públicos», muy buenos los dos, aunque, lógicamente, no tuvieron el reconocimiento de «La Ley Innata».

En septiembre del 2012 en Alcantarilla, Murcia, tuve la oportunidad de ver un concierto insuperable, duro 4 horas, cuando empezó, ya se notaba que Robe estaba en otra cosa, estaba experimentando nueva música, nuevos sonidos, tocando los temas nuevos, algo se estaba gestando… Sonó la «Ley Innata» sonó al completo, y en la última hora nos brindo todos sus clásicos, ¿Qué mas se puede pedir de un concierto?.
Pocos años después Roberto Iniesta anunció la disolución de Extremoduro, anunciando una gira despedida, que se vería finalmente truncada tras el COVID, se estuvo aplazando hasta el 2021, cuando anunció, que ante la imposibilidad de hacer reprogramar los conciertos para el año 2022 y que la banda ya no estaba para nada integrada, Extremoduro ya no iban a tocar mas juntos. Siempre quedó la esperanza de que algún día se reunieran, pero ya no…
Para ese entonces Robe ya había publicado 2 álbumes con su nueva banda llamada «ROBE», «Lo que aletea en nuestras cabezas» y «Destrozares», tuve la oportunidad de asistir a varios conciertos de las dos giras, el primero fue en Mayo de año 2017 en Cartagena, también fue el primero con Aleix, que apenas había cumplido los 6 meses, el segundo que vivió, también en 2017, nos fuimos a verlo a la plaza de toros de Alicante.

Esperamos a que pasara la pandemia, para que escuchásemos música nueva del placentino. Nos presentó «Mayeutica» con la novedad que introdujo un guitarra, a parte de él, en la banda. He de reconocer que no me lleno del todo en su primera escucha, no del todo…. hasta que anunció la gira «Ahora es el momento», volví a Murcia a verlo de nuevo, ese concierto, en sillas y con la distancia de seguridad por el COVID, consiguió cambiar mi punto de vista, puso en pie a todo el público que canto a viva voz sus canciones, hizo que el concierto fuera un momento inolvidable. Recuerdo que el día siguiente tocaba en Alicante, y seguidamente quisimos comprar entradas para vivir de nuevo el «momento». Se habían agotado.

En 2023 «Se nos lleva el aire», su último trabajo, me gustó desde el primer día, desde su primer adelanto «Ininteligible». E inolvidable fue, su última actuación en Alicante… Inolvidable su última gira «Ni santos, ni inocentes».
Gracias Roberto Iniesta por todos esos momentos que nos has regalado, gracias por habernos hecho rebeldes, gracias porque nos has hecho sentir y como lo has hecho.

Pienso que se quedaron muchas poesías sin escribir, muchas canciones sin cantar y muchos sentimientos por sentir. Pero ya se fueron…, para siempre.
Hasta siempre, siempre, siempre… Robe.





