Vientiane: la capital “fea y prescindible” de Laos (o eso dicen)

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Guillermo Quiles

Hoy te presentamos a Vientiane, la capital de Laos… pero que no te engañe la palabra “capital”, porque aquí no vas a encontrar el caos típico de otras ciudades del sudeste asiático, ni mucho menos Bangkok, ni Hanoi…, ni nada parecido.

Lo que necesitas saber antes de pisar Vientián.

Está justo al lado del Mekong, haciendo frontera con Tailandia, y tiene alrededor de 800.000 habitantes.
Es bastante manejable y se recorre fácil.

Aquí se habla lao, aunque con un poco de inglés te apañas sin problema. La religión es el budismo, y lo notas en cuanto pisas la calle: templos, monjes y un ambiente bastante tranquilo en general.

Hace calor todo el año con una época seca y otra de lluvias bien marcadas. Se agradece madrugar para pasear y conocer la ciudad, hace mucho calor, estamos en abril y no perdona.

En cuanto al dinero, se usa el kip laosiano (a día de hoy, 1€ = 25.000 kip).

Vientiane es una capital de las que se dejan recorrer poco a poco, sin agobios… y eso, cuando viajas (y más en familia), se agradece mucho.

En principio no es una ciudad bastante apetecible, se podría decir que hasta prescindible si vas a visitar Laos. A mí no me ha disgustado del todo, sí que está en pleno crecimiento y se ve que en un futuro será una ciudad de negocios, debido a la cercanía con Tailandia y el reciente tren que comunica la capital con el sur de China.

Conociendo Vientián (Sin morirse de calor).

Te voy a hacer un resumen de la ciudad para que le saques todo el provecho posible en dos o tres días.

Nosotros estuvimos poco más de una semana ya que teníamos que esperar la renovación del visado para Tailandia (en principio no se necesita visado con pasaporte español, pero ya os contaré la historia más adelante), por lo que nos dio para conocer la ciudad bastante bien.

Para irte con buen sabor de boca sin que se te haga pesada la estancia en Vientiane con dos noches sería más que suficiente.

¿Cómo conocer la ciudad? Pha That Luang: El símbolo de Laos.

Una ruta a pie es lo más aconsejable. Como ya he dicho, vale la pena madrugar y evitar horas de calor, se puede empezar por Pha That Luang, que es, sin rodeos, el monumento más importante de Laos. Una gran estupa budista recubierta de oro que se ha convertido en todo un símbolo del país.

Está en pleno centro de Vientiane y, aunque hoy la ves reluciente, lo cierto es que tiene mucha historia detrás. Se cree que sus orígenes se remontan al siglo III, pero ha sido reconstruida varias veces a lo largo del tiempo, especialmente tras invasiones extranjeras que afectaron a la zona.

La última gran reconstrucción fue en los años 30, y desde entonces se mantiene como ese lugar que no solo impresiona por fuera, sino que también tiene un peso cultural y espiritual enorme para los laosianos.

Patuxai: El arco del triunfo laosiano y su parque.

Desde la estupa dorada a Patuxai, hay como una media hora andando (2,3 km. más o menos)… o se va andando, o una buena opción es un KokKok Move, que por menos de 25.000 kip te deja en el mismo arco.

Patuxai es algo así como el arco de triunfo de Vientiane. De hecho, lo comparan directamente con el de París, aunque con su propio estilo laosiano.

“Patuxai” significa literalmente “Puerta de la Victoria”, aunque antes se conocía como Monumento Anusavari. Se construyó entre 1962 y 1968 en memoria de las personas que murieron durante la guerra de independencia de Laos frente a Francia.

Hoy en día es uno de los lugares más reconocibles de la ciudad, y más allá de la foto típica, también tiene ese punto histórico que ayuda a entender mejor lo que ha vivido el país.

Justo al lado del arco están haciendo una prolongación del parque, están casi terminados unos templos que bien se merecen un paseo.

That Dam, una parada curiosa (y rápida).

A unos diez minutos te encuentras con That Dam, es una gran estupa que se encuentra en medio de una rotonda. Muchos laosianos creen que está habitada por un nāga de siete cabezas que intentó protegerlos de la invasión del ejército siamés en 1827.

Justo enfrente de la rotonda hay una cafetería Hichillico Café, es muy original y muy fotogénica, allí se puede hacer una parada y probar el café laosiano, si te ha pillado el calor…. parada obligatoria.
Muy cerca también podéis encontrar una cafetería, Minnano,  está regentada por sordomudos y muchos de sus clientes también lo son. Buenos precios, y muy bien cuidada, muy recomendable.

Templos (Y como no saturarse de ellos).

Luego están los templos más emblemáticos de la ciudad como el Wat Si Muang (Este colorido templo fue construido en 1563, en lo que entonces era el Reino de Lan Xang. Fue construido sobre las ruinas de un templo hindú de la época jemer). Siguiendo la calle dirección al centro, está el Vientiane City Pillar (Hor Lak Muang). Muy llamativo.
Más adelante están los museos Wat Sisaket y Wat Khra Paew, aunque a estas alturas ya estarás un poco harto de tanto templo, la mayoría son muy parecidos. Seguimos andando y a mano izquierda está el palacio presidencial. Y mirando a la derecha se ve a lo lejos el arco del triunfo Patuxai.

Ladera del Mekong, bares y cafeterías. El mejor plan del día.

Después de este paseo, sobre todo si lo has hecho en un día, lo mejor es tomarse un descanso, un agua, una BeerLao o un shake de frutas. A la ladera del Mekong, hay bares/cafeterías con rooftop, un poquito más caras pero las vistas merecen la pena. Yo lo dejaría mejor para el atardecer. Por el día mejor algún lugar con aire acondicionado.

Atardecer, mercadillo y gente haciendo deporte.

El atardecer puede ser buen momento para pasear. En el paseo al lado del Mekong está el mercadillo nocturno, puedes encontrar un montón de souvenirs, ropa de «marca» y cualquier cosa que se te ocurra.

Justo en el paseo verás a un grupo de gente haciendo deporte con la música a todo lo que da el altavoz. Una pequeña feria y atracciones para los más pequeños. Justo cuando acaban las atracciones se juntan con una zona de restaurantes bastante grande, aquí puedes encontrar lo que te apetezca.

Sobre la 18:30 el sol empieza a caer, hay un lugar en el paseo que es el punto donde mejor puedes ver caer el sol. Puedes, o bien sentarte a ver el momento, o bien bajar las escaleras y seguir un camino que te lleva a una playa fluvial, en este lugar te encontrarás a muchos locales viendo la puesta de sol, sin duda es el mejor lugar para contemplarlo. Si te gusta la fotografía no olvides llevar el trípode. No verás muchos turistas en ese lugar ya que no es muy conocido.

Mercadillo de comida. Si te gusta la «street food» este es tu sitio.

Para cenar, a mí personalmente, me encantan los mercadillos de comida callejera. Tan solo a un par de calles te puedes encontrar con el de Vientián. Hay muy buen ambiente, mucha gente local. Nada más te queda recorrerte las calles del mercadillo y por pocos kips disfrutar de la comida laosiana. Si lo tuyo no son los mercadillos en la misma calle hay un montón de restaurantes locales y de fast food, esto último no es mi rollo. Hay algún que otro local que tiene mesas en la primera planta del edificio, desde allí tienes una panorámica muy buena de la calle.

En conclusión.

Al final, Vientiane no es la ciudad que más te va a impresionar en un viaje por Laos. No tiene grandes iconos, ni una lista interminable de cosas que ver.

Es una capital fácil. De las que puedes recorrer sin mirar el reloj, sin agobios y sin la sensación de que te estás perdiendo algo.

Y eso, cuando viajas —y más si lo haces en familia— vale mucho.

¿Es imprescindible? Probablemente no. ¿Merece la pena? Sí… si sabes a lo que vienes.

Porque a veces, entre tanto destino espectacular, se agradece parar en un sitio donde ir un poco más despacio.

Algunos consejos:

Algunas aplicaciones recomendadas.

KokKok move y Maxim para moverte en taxi, sobre todo en Vientiane y Luang Prabang.
También te recomiendo Maps.me para usar mapas offline.
Alipay es una aplicación de pago por QR que funciona bastante bien, sobre todo en zonas turísticas. Aun así, lleva siempre efectivo: fuera de hoteles grandes en Vientiane o Luang Prabang, las tarjetas apenas se utilizan.

A tener en cuenta.

Compra una tarjeta SIM local, Unitel o Lao Telecom tienen la mejor cobertura. Es muy barato y mucho más fiable que el Wi-Fi de muchos hoteles. Puedes comprarla directamente en el aeropuerto al llegar, en kioskos o cualquier tienda de telefonía.

Puedes comprar los billetes de tren en hoteles o agencias de viajes. Si vas justo de tiempo, reserva con antelación, sobre todo los fines de semana.
Si vas con margen, puedes ir a la estación y comprarlos allí (te saldrá más barato), aunque corres el riesgo de que esté lleno y tendrás que esperar al siguiente. Ah, un detalle importante, son extremadamente estrictos con los horarios y controles de seguridad, te recomiendo estar en la estación una hora antes de la salida del tren.
Alerta mosquitos. Laos es zona de riesgo de malaria y dengue, especialmente en áreas rurales o cerca del río. Usa repelente con alto contenido de DEET, especialmente al amanecer y al atardecer, y prioriza alojamientos que tengan mosquiteras o aire acondicionado.
El «Slow Boat» a Luang Prabang.

Si entras desde el norte de Tailandia, tienes la opción de hacer un crucero por el Mekong.
El viaje de dos días en el barco lento puede ser una de las experiencias más icónicas y relajantes del sudeste asiático.
Eso sí, cómprate un cojín antes de subir… y te aviso: aunque merece la pena, hay momentos en los que se puede hacer un poco pesado.

Donde alojarse.

En Vientián tienes infinidad de ofertas de alojamiento, desde hostales baratos hasta hoteles de lujo. Mi consejo es que te busques algo cerca del paseo del Mekong, así lo tendrás todo a mano.

Unos detalles culturales.

Vestimenta en templos: Hombros y rodillas cubiertos (aplica para hombres y mujeres). Lleva siempre un pareo en la mochila.

La ceremonia de las limosnas (Tak Bat): Si vas a verla en Luang Prabang, mantén la distancia, guarda silencio y no interrumpas el paso de los monjes con fotos invasivas. Recuerda que no es un atracción turística.

No toques la cabeza: En la cultura budista, la cabeza es sagrada y los pies son la parte más impura. No apuntes a nadie ni a ninguna estatua de Buda con los pies.

Y para terminar…

El ritmo «Laos»El concepto del tiempo es muy distinto. Las cosas van despacio (comida, trámites, transporte). No te estreses, disfruta del ritmo pausado; es parte del encanto del país.

Seguro de viaje, creo que no hay ni que comentarlo. Lo mas normal es que no te pase nada, pero es imprescindible llevarlo.
La infraestructura médica en Laos es básica; para cualquier cosa seria, lo normal es que te trasladen a Tailandia (Udon Thani o Bangkok).

Y lo mas importante, disfruta de tu viaje, Laos es un país que te sorprende, déjate llevar y simplemente vívelo.

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